La variabilidad glucémica es uno de los problemas más complejos en el control glucémico de las personas con diabetes tipo 1 (DM1).
La variabilidad glucémica es uno de los problemas más complejos en el control glucémico de las personas con diabetes tipo 1 (DM1).
Aunque las causas por las cuales la función renal puede deteriorarse hasta el punto de requerir tratamiento renal sustitutivo (ya sea diálisis o trasplante renal) son múltiples, la diabetes representa la primera causa de enfermedad renal terminal en los países desarrollados.
Un diagnóstico temprano de la diabetes y un control estricto de la hiperglucemia pueden prevenir o retrasar la aparición de complicaciones, que, en el tubo digestivo, incluyen reflujo gastroesofágico, estreñimiento crónico, despeños diarreicos, flatulencia y alteraciones del vaciado gástrico o gastroparesia
Las personas con diabetes mellitus padecen complicaciones crónicas asociadas al mal control de la enfermedad, cómo son la retinopatía, la nefropatía y el pie diabético. Pero de todas ellas, es en el pie diabético, en el que la no implicación del paciente, tras su diagnóstico, puede llevar a peores consecuencias.