Hacer ejercicio es una de las herramientas más potentes para mejorar la salud y la calidad de vida de las personas con diabetes.
Hacer ejercicio es una de las herramientas más potentes para mejorar la salud y la calidad de vida de las personas con diabetes.
Vivir con diabetes tipo 2 implica tomar decisiones sobre diferentes cuestiones del día a día y muchas de estas están relacionadas con la alimentación.
La diabetes es una enfermedad crónica que requiere un abordaje integral, donde la alimentación, el tratamiento farmacológico y la actividad física son pilares fundamentales del tratamiento.
Entre las causas del aumento de las cifras de diabetes tipo 2 en España se encuentran los cambios en el estilo de vida con patrones alimentarios alejados de nuestra tradición culinaria.
La diabetes mellitus tipo 2 (DM2) representa una de las principales amenazas para la salud pública del siglo XXI, con un crecimiento sostenido en la mayoría de los países y una clara asociación con el estilo de vida occidental.
Actualmente, y desde hace ya un tiempo, se habla mucho de la dieta mediterránea y los beneficios que conlleva para la salud.
Los bancos de leche materna son centros especializados responsables de la gestión, promoción y apoyo a la lactancia materna, donde la leche humana donada por madres seleccionadas se recibe, procesa, analiza, almacena y posteriormente distribuye a los centros hospitalarios permitiendo así garantizar la alimentación con leche materna donada a aquellos recién nacidos (RN) ingresados prematuros o enfermos que por cualquier razón no dispongan de leche de su propia madre, al tiempo que supone un gran apoyo para las estrategias de promoción de la lactancia materna, contribuyendo así a una mejora de la salud materno-infantil en la población general.
El ciclo menstrual es un proceso fisiológico natural que ocurre en las mujeres en edad fértil, caracterizado por una serie de cambios hormonales.
¿Quién no ha escuchado el antiguo refrán “Eres lo que comes”? Hoy en día podríamos reformularlo a “Eres lo que comes, cuánto y cuándo lo comes y cómo lo comes».
La prediabetes se define como un nivel de azúcar en la sangre o glucemia más alto de lo normal, pero no lo suficiente como para que una persona pueda ser diagnosticada de diabetes tipo 2, según define la ADA en sus estándares de 2024.