La diabetes es una enfermedad crónica de elevada prevalencia que tiene un impacto significativo no solo en el ámbito sanitario, sino también en la calidad de vida de las personas que la padecen, sus familias y la sociedad en general.
La diabetes es una enfermedad crónica de elevada prevalencia que tiene un impacto significativo no solo en el ámbito sanitario, sino también en la calidad de vida de las personas que la padecen, sus familias y la sociedad en general.
En la consulta de diabetes hay algo que se aprende con el tiempo: explicar bien no siempre es suficiente.
La educación terapéutica (ET) se ha consolidado como uno de los ejes centrales del cuidado enfermero en los sistemas de salud contemporáneos, especialmente en el abordaje de enfermedades crónicas y en la promoción de la salud a lo largo del ciclo vital.
La diabetes mellitus (DM) es una enfermedad crónica y compleja con elevada prevalencia que afecta a personas de todas las edades y condiciones.
El pie diabético continúa siendo una de las complicaciones más frecuentes y graves en personas con diabetes.
El tratamiento de la diabetes implica mucho más que la simple administración de un fármaco.
En nuestra práctica clínica diaria, la escalada de la prevalencia de la diabetes tipo 2 (DM2) representa un gran desafío, consolidándose como una de las epidemias más apremiantes de nuestro tiempo.
Gestionar el día a día con diabetes no se limita a tomar pastillas o ponerse insulina, requiere atención constante y adaptación.
Según datos recientes de la IDF “La diabetes constituye una emergencia sanitaria mundial: más de 589 millones de adultos viven actualmente con diabetes, cerca de 1 de cada 9 y las proyecciones indican que este número seguirá aumentando en las próximas décadas, lo que evidencia su carácter de pandemia global no transmisible”.
La diabetes mellitus tipo 2 (DM2) constituye uno de los principales retos de la Atención Primaria en el siglo XXI.