La terapia con múltiples dosis de insulina (MDI) es el tratamiento de elección para más del 90% de las personas con diabetes (PcD) tipo 1 (DM1) y alrededor del 30% de quienes tienen diabetes tipo 2 (DM2) en España.
La terapia con múltiples dosis de insulina (MDI) es el tratamiento de elección para más del 90% de las personas con diabetes (PcD) tipo 1 (DM1) y alrededor del 30% de quienes tienen diabetes tipo 2 (DM2) en España.
En nuestra práctica clínica diaria, la escalada de la prevalencia de la diabetes tipo 2 (DM2) representa un gran desafío, consolidándose como una de las epidemias más apremiantes de nuestro tiempo.
Según datos recientes de la IDF “La diabetes constituye una emergencia sanitaria mundial: más de 589 millones de adultos viven actualmente con diabetes, cerca de 1 de cada 9 y las proyecciones indican que este número seguirá aumentando en las próximas décadas, lo que evidencia su carácter de pandemia global no transmisible”.
En los últimos años, la monitorización continua de glucosa y los sistemas híbridos de asa cerrada (SHAC) han transformado el manejo de la diabetes, mejorando el control glucémico, reduciendo la carga de decisiones diarias y aumentando la calidad de vida de muchas personas con diabetes.
El manejo de la diabetes ha experimentado un importante avance tecnológico en los últimos años.
La diabetes mellitus tipo 1 (DM1) se caracteriza por la destrucción autoinmune de las células pancreáticas productoras de insulina.
La diabetes es un problema de salud pública a nivel mundial.
La diabetes mellitus (DM) es una enfermedad crónica, a pesar de los innumerables avances terapéuticos y tecnológicos de los últimos tiempos, continúa teniendo un manejo complicado y exigente para los pacientes, especialmente cuando el plan de manejo debe incluir tratamiento con insulina.
Dentro de la revolución tecnológica que estamos viviendo en la diabetes en los últimos años, la Inteligencia Artificial (IA) ha irrumpido con fuerza como una tecnología de rápido crecimiento con el potencial de ayudar a analizar datos complejos, interpretar imágenes y proporcionar intervenciones personalizadas para los pacientes.
Enseñar a contar hidratos de carbono ha sido una de las principales herramientas educativas en el tratamiento nutricional de la diabetes.