El envejecimiento es un proceso gradual, natural y continuo por el que el ser humano sufre una serie de cambios desde que nace y que van produciendo una degeneración generalizada de las funciones fisiológicas.
El envejecimiento es un proceso gradual, natural y continuo por el que el ser humano sufre una serie de cambios desde que nace y que van produciendo una degeneración generalizada de las funciones fisiológicas.
Existen múltiples fármacos que pueden provocar prediabetes (preDM), diabetes (DM) o empeorar el control glucémico de pacientes con DM previa. Esto ocurre sobre todo en personas con predisposición genética y con factores ambientales favorecedores concurrentes.
Ya hace más de dos años que la pandemia de COVID-19 convive con nosotros. La abreviatura COVID-19 viene del inglés y se podría traducir como “enfermedad causada por el coronavirus del año 2019”.
Cada vez es más común el uso la de la tecnología como parte del tratamiento de la diabetes mellitus (DM). Desde hace unos años, se han incorporado nuevos accesorios o dispositivos que facilitan el manejo de la misma, ya que el control glucémico es primordial en personas con diabetes.
Es incuestionable que en las últimas décadas de la evolución de la humanidad estamos asistiendo a una auténtica revolución tecnológica y científica.
Los avances en el tratamiento de la diabetes mellitus en las últimas décadas, el mejor conocimiento de la patogenia y de los factores de riesgo junto con la puesta en marcha de programas de educación sanitaria y de cribado han permitido mejorar de manera apreciable, la calidad de vida de los pacientes que sufren esta enfermedad, si bien es cierto que aún queda mucho camino por recorrer, sobre todo en el manejo de las complicaciones crónicas, de entre las que destacan las complicaciones oculares y dentro de estas la retinopatía diabética y el edema macular.