Nuestra comprensión tradicional del comportamiento de la glucosa se ha limitado a obtener información estática de algo que es profundamente dinámico.
Nuestra comprensión tradicional del comportamiento de la glucosa se ha limitado a obtener información estática de algo que es profundamente dinámico.
Tras años de buscar una forma de medir el control glucémico en diabetes mellitus se aceptó que la hemoglobina glicada (HbA1c) era el patrón oro para esta medición.