Asumir la presidencia de una sociedad científica como la Sociedad Española de Diabetes (SED) es, ante todo, un ejercicio de responsabilidad colectiva. Mirando ahora hacia atrás, al final de este periodo, es inevitable hacer balance del camino recorrido, de las decisiones tomadas y de los retos que quedan por delante. Este artículo nace precisamente desde esa reflexión serena, con la convicción de que el futuro de nuestra sociedad debe construirse siempre desde el compromiso, la colaboración y la visión compartida.
La responsabilidad de ser Presidente
Debo reconocer que mi llegada a la presidencia de la SED fue, en cierto modo, inesperada. Fue el anterior presidente, el Dr. Antonio Pérez, quien me propuso asumir esta responsabilidad. A partir de ese momento se inició un largo periodo como Presidente Electo (abril 2022-abril 2024), una etapa que, con la perspectiva del tiempo, resultó particularmente extensa, pero que también me permitió conocer con mayor profundidad el funcionamiento interno de nuestra sociedad científica.
Posteriormente, entre abril de 2024 y abril de 2026, he tenido el honor de ejercer la Presidencia Ejecutiva de la SED. Durante este tiempo he podido comprobar de primera mano que dirigir una sociedad científica de la dimensión y relevancia de la SED implica una responsabilidad muy considerable.
Son muchas las decisiones que deben tomarse, a menudo en contextos complejos y con información incompleta. En ocasiones estas decisiones deben adoptarse con rapidez, y no siempre es posible contar con todo el tiempo o todos los elementos deseables para analizarlas. En algunos momentos, además, la responsabilidad última recae inevitablemente sobre el presidente, lo que añade una cierta sensación de soledad en la toma de decisiones. Se intenta siempre acertar, actuar con prudencia y defender los intereses de la Sociedad y de sus miembros, aunque no siempre se consigue plenamente.
Afortunadamente, esta responsabilidad nunca se ejerce completamente en solitario. La experiencia del anterior presidente, el apoyo constante del equipo de la Secretaría y, sobre todo, el trabajo comprometido de la Junta Directiva, han sido fundamentales para afrontar este periodo con serenidad y sentido institucional.
Visión y logros conseguidos
Desde el inicio de esta etapa nos planteamos una idea clara: seguir consolidando la SED como una sociedad científica dinámica, abierta y capaz de responder a los desafíos actuales que plantean la diabetes, sus complicaciones y las enfermedades asociadas.
Uno de los primeros objetivos fue reforzar la participación de los socios y mejorar la sintonía entre la Junta Directiva y los miembros de la sociedad. Con este propósito impulsamos una encuesta dirigida a los socios para conocer de primera mano su percepción sobre las actividades desarrolladas y sus expectativas respecto al futuro de la SED. Escuchar a los socios es una condición imprescindible para que una sociedad científica mantenga su relevancia y su capacidad de adaptación.
Otro de los ejes estratégicos fue impulsar una mayor proyección internacional de nuestra Sociedad. En los últimos años hemos intensificado la colaboración con diversas sociedades científicas europeas e internacionales, estableciendo vínculos con organizaciones como la European Association for the Study of Diabetes (EASD), la International Diabetes Federation (IDF), la Association of British Clinical Diabetologists (ABCD), la Deutsche Diabetes Gesellschaft (DDG), la Sociedade Portuguesa de Diabetologia (SPD), la Società Italiana di Diabetologia (SID), la Egyptian Society of Diabetes and Lipidology y la Diabetes and Ramada Alliance (DaR), además de seguir trabajando estrechamente con la Asociación Latinoamericana de Diabetes (ALAD). Estas iniciativas han permitido desarrollar actividades conjuntas, participar en congresos internacionales y promover espacios de intercambio científico que enriquecen la diabetología española y ofrecen nuevas oportunidades a los investigadores más jóvenes.
En esta misma línea, se ha reforzado también el diálogo entre la investigación básica y la investigación clínica. Un ejemplo destacado ha sido la organización del primer encuentro conjunto entre la SED y CIBERDEM, concebido como un espacio para acercar la investigación molecular y la práctica clínica en diabetes. Fortalecer esta conexión entre ciencia básica y aplicación clínica es una de las claves para avanzar en el conocimiento de la enfermedad y mejorar la atención a las personas con diabetes.
Otro aspecto importante ha sido promover una visión más multidisciplinar dentro de la propia sociedad. La atención a la diabetes requiere la colaboración de múltiples perfiles profesionales, y la SED debe ser un espacio común para todos ellos. En este sentido, hemos impulsado actividades formativas dirigidas específicamente a profesionales de Atención Primaria y hemos apoyado las iniciativas relacionadas con la Educación Terapéutica, un ámbito esencial para el manejo integral de la enfermedad.
Igualmente, hemos continuado desarrollando proyectos conjuntos con otras sociedades científicas nacionales, como la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición o la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica, especialmente en la elaboración de documentos de consenso y en iniciativas estratégicas como el Registro Nacional de Diabetes tipo 1, el Documento de Consenso sobre cribado, estadificación y seguimiento de la diabetes tipo 1 en estadios preclínicos, y la próxima publicación del Proceso Asistencial Integrado para la detección y el abordaje de la diabetes tipo 1 en estadios preclínicos.
Durante este periodo también se han abordado cambios relevantes en el ámbito de la gestión. En particular, se ha completado el proceso de transferencia de la contabilidad de determinadas actividades, como becas, premios y el congreso anual, a la Fundación SED. Este paso supone una mejora significativa desde el punto de vista organizativo y fiscal, y permitirá optimizar recursos para impulsar nuevas iniciativas científicas y formativas.
El crecimiento de nuestra Sociedad es también un indicador claro de su dinamismo y relevancia científica. En el último año se han incorporado 529 nuevos socios (+18,7%), lo que refleja el dinamismo y el atractivo de la SED dentro de nuestra comunidad científica.
Finalmente, quisiera mencionar otro aspecto que forma parte de la responsabilidad institucional de una sociedad científica: la defensa del rigor científico y de la coherencia en las actividades formativas relacionadas con la diabetes. En algunos momentos ha sido necesario recordar la importancia de que determinadas iniciativas académicas se desarrollen dentro de marcos científicos reconocidos y con el respaldo adecuado de las sociedades científicas. Esta postura no responde a un afán de confrontación, sino a la voluntad de preservar la calidad, la transparencia y la credibilidad de la formación en nuestro ámbito profesional.
LA FORTALEZA DE UNA SOCIEDAD CIENTÍFICA RESIDE EN SU CAPACIDAD PARA SUMAR TALENTO, GENERAR CONOCIMIENTO Y TRABAJAR DE FORMA COHESIONADA
Lo que aún nos falta
A pesar de los avances logrados, es evidente que todavía quedan retos importantes por abordar.
Uno de ellos es lograr una mayor agilidad en los procesos de decisión y en la implementación de nuevas iniciativas. En muchas ocasiones las sociedades científicas avanzan más lentamente de lo que desearíamos, en parte porque todos los que participamos en ellas lo hacemos compaginando esta actividad con nuestras responsabilidades asistenciales, docentes e investigadoras.
También debemos seguir reforzando nuestra presencia internacional. Aunque se han dado pasos importantes en este ámbito, todavía existe margen para ampliar la participación de la SED en proyectos científicos y redes internacionales de investigación y formación.
Otro reto relevante es continuar creando espacios innovadores que resulten atractivos para los socios y que respondan a las necesidades de los distintos colectivos profesionales que forman parte de nuestra Sociedad. Médicos clínicos, investigadores, profesionales de enfermería especializada en educación terapéutica, nutricionistas, psicólogos y otros especialistas contribuyen cada día al cuidado de las personas con diabetes, y la SED debe seguir desarrollando actividades adaptadas a esta diversidad.
Debemos además una reflexión que conviene abordar en futuras presidencias. Es un hecho indiscutible que el tiempo disponible para ejercer adecuadamente la presidencia de una sociedad científica es limitado. Las obligaciones asistenciales, académicas y de investigación dificultan en ocasiones la dedicación que este cargo requiere. La cuestión es si en el futuro se debería liberar y subvencionar de algún modo, al menos parcialmente, el tiempo dedicado a la asistencia, al menos del Presidente de la SED.
Del mismo modo, la asistencia a determinados eventos institucionales, que con frecuencia se celebran entre semana, no siempre resulta compatible con la actividad clínica o docente. Siempre que ha sido posible, estas responsabilidades han sido compartidas con miembros de la Junta Directiva o con profesionales estrechamente vinculados a la sociedad, a quienes agradezco sinceramente su disponibilidad y compromiso.
LAS SOCIEDADES CIENTÍFICAS SOLO AVANZAN CUANDO SUS MIEMBROS COMPARTEN CONOCIMIENTO, COMPROMISO Y UNA VISIÓN COMÚN AL SERVICIO DE LAS PERSONAS CON DIABETES
Seguir colaborando
El final de un periodo de presidencia no supone, en ningún caso, el final de mi compromiso con la SED. Muy al contrario, representa una oportunidad para seguir colaborando desde otras responsabilidades.
En esta nueva etapa continuaré trabajando como Presidente de la Fundación SED, con el objetivo de seguir contribuyendo al desarrollo de iniciativas científicas, formativas y sociales que refuercen el papel de nuestra Sociedad.
Asimismo, deseo expresar mi total apoyo al nuevo presidente, el Dr. Dídac Mauricio, y a la nueva Junta Directiva que asumirá la responsabilidad de guiar la SED en los próximos años. Estoy convencido de que su liderazgo permitirá consolidar los avances alcanzados y abrir nuevas oportunidades para nuestra sociedad científica.
Conclusiones
Me gustaría terminar este artículo de despedida dirigido a todos los socios de nuestra Sociedad, con un resumen de mis reflexiones anteriores:
- La presidencia de una sociedad científica implica una gran responsabilidad que exige compromiso, capacidad de diálogo y visión institucional.
- Durante este periodo se han impulsado iniciativas destinadas a fortalecer la proyección internacional, la investigación y la colaboración multidisciplinar en diabetes.
- La Sociedad Española de Diabetes continúa creciendo y consolidándose como un referente científico en nuestro país.
- Persisten retos importantes relacionados con la agilidad organizativa, la innovación y la participación de los distintos colectivos profesionales.
- El futuro de la SED dependerá de la capacidad de sus socios para seguir trabajando juntos al servicio de las personas con diabetes.
Lista de acrónimos:
ABCD, Association of British Clinical Diabetologists; ALAD, Asociación Latinoamericana de Diabetes; CIBERDEM, Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas; DDG, Deutsche Diabetes Gesellschaft; DaR, Diabetes and Ramadan Alliance; EASD, European Association for the Study of Diabetes; IDF, International Diabetes Federation; SED, Sociedad Española de Diabetes; SEEN, Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición; SEEP, Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica; SID, Società Italiana di Diabetologia; SPD, Sociedade Portuguesa de Diabetologia.







