La terapia génica ha constituido durante décadas una de las grandes promesas de la medicina moderna.
La terapia génica ha constituido durante décadas una de las grandes promesas de la medicina moderna.
La diabetes tipo 1 (DT1) es una enfermedad autoinmune compleja, con una heredabilidad estimada de entre el 65 % y el 88 %, donde la genética desempeña un papel fundamental.
La diabetes mellitus tipo 1 es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en la edad pediátrica y supone un importante reto tanto clínico como organizativo.
Durante muchos años, la diabetes tipo 1 (DT1) se ha entendido, en la práctica clínica, como una enfermedad que comenzaba cuando se cumplían los criterios diagnósticos mediante pruebas analíticas.
En el ámbito de la salud pública, la información es el recurso más valioso para la toma de decisiones.
Aunque es difícil encontrar un registro oficial que proporcione datos vigentes de incidencia y prevalencia de la diabetes mellitus tipo 1 (DM1), todos los estudios epidemiológicos recientes desarrollados hasta este momento indican un aumento de los casos diagnosticados, no solamente a nivel global sino también a escala nacional.
Los microARN (miRNAs, por su abreviación del inglés) son moléculas muy cortas de ARN, de 21–22 nucleótidos, que no se traducen en proteínas.
La diabetes tipo 1 (DT1) es una enfermedad autoinmune crónica caracterizada por la destrucción progresiva de las células β productoras de insulina debido al ataque del propio sistema inmunológico.
Empezaré con una pregunta, ¿conocen a alguna persona con diabetes mellitus tipo 1 (DM1) con exceso de peso que no consigue reducirlo a pesar de múltiples intentos y que necesita dosis altas de insulina para controlar la glucosa?
La diabetes mellitus tipo 1 (DM1) es una enfermedad metabólica crónica caracterizada por la destrucción autoinmune de las células beta pancreáticas, lo que conduce a una deficiencia absoluta de insulina.