La convivencia con mascotas, especialmente perros y gatos, puede influir positivamente en la salud de las personas. En el caso de la diabetes mellitus vivir con una mascota podría aportar beneficios adicionales más allá de las medidas médicas habituales. Diversos estudios científicos han explorado cómo el cuidado de un animal de compañía puede afectar el control glucémico, la salud cardiovascular, el bienestar mental y la vida social de personas con diabetes. A continuación, se presenta una revisión de la evidencia disponible, con referencias a investigaciones de alto impacto, incluyendo estudios prospectivos, ensayos clínicos aleatorizados (RCTs) y meta-análisis, publicados en revistas reconocidas.
Efectos en el Control Glucémico
Las mascotas pueden mejorar el control glucémico al fomentar rutinas, responsabilidad y autocuidado. Un estudio realizado en Estados Unidos en 2023 niños y adolescentes con diabetes tipo 1 (DM1) que cuidaban a una mascota mostró que tenían 2,5 veces más probabilidad de mantener una HbA1c en rango óptimo respecto a los que no la tenían (1). Los autores señalan que la responsabilidad de atender a un animal se asocia a mejores conductas de autocuidado en estos jóvenes, reforzando hábitos. Además, los perros de alerta diabética (diabetic alert dog, DAD), detectan hipoglucemias antes de que aparezcan síntomas, reduciendo las visitas a emergencias y aumentando la confianza del paciente (1, 2). Otro estudio con personas con DM1 detectó el 100% de mejoras significativas con un perro entrenado: menos llamadas a servicios de emergencia, menos episodios de hipoglucemias severas (pérdida de conciencia) y mayor independencia en el manejo de su condición (3).

Beneficios Cardiovasculares
La tenencia de mascotas, en especial perros, promueve la actividad física regular y mejora la salud cardiovascular. Los dueños de perros caminan más y tienen menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Tener mascota se asocia a presión arterial más baja y menor mortalidad cardiovascular, según meta-análisis de millones de participantes (4). Sin embargo, según la cohorte sueca de Rådholm (2023) que estudió a más de 200 mil personas, la diabetes tipo 2 no mejoró el control glucémico, presión arterial o lípidos, ni se asoció a menor mortalidad a medio plazo. Estos hallazgos contradicen la hipótesis generalizada de que tener perros implica beneficios metabólicos y sugieren la necesidad de más estudios que tengan en cuenta rutina de ejercicio, tipo de mascota y otras variables que puedan llevar a la confusión de los estudios (6).

Salud Mental y Emocional
Las mascotas reducen el estrés, la ansiedad y la depresión, factores que afectan negativamente el control de la diabetes (6). El caso es que interactuar con un animal disminuye el cortisol y la frecuencia cardíaca, lo que mejora el bienestar general y la adherencia terapéutica.
LAS MASCOTAS PUEDEN MEJORAR EL CONTROL GLUCÉMICO AL FOMENTAR RUTINAS, RESPONSABILIDAD Y AUTOCUIDADO
Impacto Social y Rutinas Positivas
Las mascotas fomentan la interacción social, combaten la soledad y crean rutinas diarias estructuradas. Estas rutinas se alinean con los horarios de medicación, comidas y ejercicio, fortaleciendo la adherencia al tratamiento.

Comparación con Otras Intervenciones No Farmacológicas
Las mascotas complementan otras intervenciones no farmacológicas como el ejercicio, manejo del estrés o uso de tecnología, monitorización de glucemia y bombas de insulina. No las sustituyen, pero potencian su eficacia al mejorar la motivación y la constancia diaria del paciente.

Conclusiones
Las mascotas, especialmente los perros, aportan beneficios medibles y subjetivos en el manejo integral de la diabetes. Desde mejor control glucémico y salud cardiovascular hasta bienestar emocional y social, su impacto es multidimensional. No deben ‘prescribirse’ sin valorar la capacidad de cuidado responsable, pero para quienes aman los animales, pueden ser un complemento valioso para una vida más saludable y feliz.
Bibliografía
- Rooney N. J., Guest C. M., Swanson L. C. M., and Morant S. V., “How Effective Are Trained Dogs at Alerting Their Owners to Changes in Blood Glycaemic Levels?: Variations in Performance of Glycaemia Alert Dogs,” PLoS One 14, no. 1 (2019): e0210092, 10.1371/journal.pone.0210092.
- Lindsay S. and Thiyagarajah K., “The Impact of Service Dogs on Children, Youth and Their Families: A Systematic Review,” Disability and Health Journal 14, no. 3 (2021): 101012, 10.1016/j.dhjo.2020.101012
- Rooney NJ, Morant S, Guest C (2013) Investigación sobre el valor de los perros entrenados para la alerta de glucemia en pacientes con diabetes tipo 1. PLoS ONE 8(8): e69921
- Kramer CK, Mehmood S, Suen RS. Dog Ownership and Survival: A Systematic Review and Meta-Analysis. Circ Cardiovasc Qual Outcomes. 2019;12(10):e005554.
- Rådholm K, af Geijerstam P, Woodward M, Chalmers J, Hellgren M, Jansson S y Rolandsson O (2023) Tenencia de perros, control glucémico y mortalidad por todas las causas en pacientes con diabetes tipo 2 de reciente diagnóstico: un estudio de cohorte nacional. Front. Public Health.
- Yoo O, Wu Y, Han JS, Park S-A. Psychophysiological and emotional effects of human–Dog interactions by activity type: An electroencephalogram study. PLoS One. 2024;19(3)







